Arte En México Antes Y Después De La Independencia
LA CRONICA DE HOY JALISCO
Arte En México Antes Y Después De La Independencia
LA CRONICA DE HOY JALISCO



Arte En México Antes Y Después De La Independencia
Escrito por : Jessica J. Báez Márquez
En este nuevo artículo me gustaría hacer la distinción entre el arte de finales del siglo XVIII y el arte durante el siglo XIX, conmemorando este mes patrio. Como bien sabemos existe el arte colonial que es caracterizado por el barroco, plateresco y el estípite o nombrado también churrigueresco, pero poco se habla del arte que remplazó a estos estilos, y se menciona más el arte del porfiriato (que se distingue por la influencia francesa y el Art Nouveau). Para centrarnos en el contexto histórico hablaremos de dos periodos, uno que abarca a finales del siglo XVIII que es la etapa del Neoclásico y el segundo que se produce después de la Reforma en 1867 con el Romanticismo.
Los estilos artísticos europeos llegaban tarde a la Nueva España, debido a la lejanía y por el desconocimiento de las nuevas tendencias que tenían los artistas instalados en el nuevo mundo, quienes gustaban por imitar las viejas corrientes artísticas barrocas de la Península Ibérica. Había pocos artistas en la Nueva España y la mayoría de ellos eran extranjeros, como Juan Correa y Cristóbal de Villalpando que eran españoles o Diego de Borgraft que era flamenco. Durante la época colonial la formación de los artistas se daba en talleres, hasta que en 1781 se fundó la Real Academia de Nobles Artes de San Carlos (fue cerrada más tarde en 1821 debido a la independencia y vuelta a abrir años más tarde). La academia estaba dirigida por artistas europeos y alumnos de diversos lugares de América Latina que viajaban hasta la Ciudad de México para educarse ahí. Dicha institución controlaba la producción en todo el país, y en el ámbito arquitectónico era muy rigurosa la imposición del nuevo estilo Neoclásico, lo cual impidió hasta cierto punto un desarrollo artístico más libre. Este estilo fue adoptado también por los gobiernos posteriores a la independencia considerándosele como un estilo nacional, y no muy bien aceptado por la sociedad mexicana porque les recordaba el dominio español.
Hubo también academias comisionadas por artistas extranjeros que no estaban tan influenciadas por el academismo de San Carlos y que lograban crear con más libertad, llegando a tomar gran importancia en el país. Lamentablemente un alto porcentaje del acervo artístico de este periodo fue perdido o destruido. Los géneros que se manejaban en la pintura de este periodo eran los temas costumbristas, retratos, grabados, religiosos y perspectivas urbanas.
Los artistas más representativos y destacados durante el primer periodo son: Manuel Tolsá, Rafael Ximeno Planes, Guadalupe Posada, José María Velasco, Francisco Hermosa, Manuel Delgado, Ramón Rodríguez Arangoiti, Ventura Alcacérreca, entre otros.
A finales el siglo XVIII la influencia de la sociedad europea, la ilustración y el nacionalismo de ortos países como Francia con su Revolución, comenzó a reflejarse poco a poco en el arte mexicano. Estos aspectos influyeron de cierta manera en la forma de pensar de una sociedad mexicana que estaba en vías de progreso, con distintas manifestaciones artísticas como el Neoclásico que intentaba modificar los valores estéticos en la arquitectura, pintura, literatura y escultura principalmente. La influencia del arte Neoclásico reúne estas características nacionalistas, sobre todo era notoria en la arquitectura las líneas rectas que buscaba imitar la nueva etapa arquitectónica española, ya que necesitaba reafirmar su poderío imperial, racional y ordenado sobre la Nueva España, inspirándose en los valores del arte greco-romano clásico.
El segundo periodo que se identifica con la Reforma, se caracterizó por la influencia del Romanticismo europeo que buscaba mostrar la realidad transitoria del país. A principios y mediados del siglo XIX, la producción artística en México no fue muy activa ni de gran calidad, debido a la independencia, las guerras internas y la mala economía por la que atravesaba nuestro país. Los avances de la revolución industrial no se vieron reflejadas en la arquitectura debido a la falta de acero para innovar el estilo arquitectónico (utilizada hasta el porfiriato). La construcción al estilo Neoclásico significaba construir edificios más económicos, prácticos y modernos en comparación al barroco, el cual se catalogaba ya como símbolo del colonialismo.
Durante el periodo de Santa Anna se intentó dar otro estilo a la arquitectura y pintura mexicana acabando con el arte académico, para dar paso a mayor libertad creativa.
No podemos hablar de un estancamiento en la producción artística porque siempre existió, sin embargo, sí fue de menor cantidad al compararlo con el de otras etapas.
En el gobierno de Benito Juárez, gracias a las leyes de Reforma y la nacionalización de los bienes eclesiásticos, el urbanismo cambió notablemente, pero aún continuaba la influencia del Neoclásico muy a pesar de Juárez, el cual no era de su total agrado porque invocaba al colonialismo. Cabe mencionar que, durante el gobierno imperial de Maximiliano, quien admiraba el estilo histórico del Neoclásico y debido al nacionalismo de los artistas mexicanos que buscaban una identidad propia, basada en los temas prehispánicos tanto en la pintura como en la escultura, es que tomó mayor fuerza el Romanticismo, el cual se interesaba en reflejar tanto los temas de su actualidad, como de su pasado, así como reflejar el individualismo, la fantasía y la imaginación en cada una de sus obras, es el caso del pintor José Obregón discípulo del catalán Pelegrín Clave.
Las corrientes literarias que prevalecieron en ese momento además del Romanticismo eran Realismo-Naturalismo y Modernismo, tomando impulso otras expresiones de difusión literaria nacionalista como los periódicos, las enciclopedias y las revistas (algunas de ellas elaboradas y dirigidas por mujeres como Las Hijas de Anáhuac o El álbum de la mujer). Escritores e intelectuales con textos patrióticos como, Justo Sierra, Vicente Riva Palacio, Ignacio Manuel Altamirano o las publicaciones de novelas de Refugio de Toscano o crónicas como la de Madame Calderón de la Barca “Vida en México” surgieron para formar la nueva base cultural de México.
Los artistas más representativos y destacados durante el segundo periodo son: Hermenegildo Bustos, José Obregón, José María Estrada, Pelegrín Clavé, Manuel Vilar, Eugenio Landesio, Javier Cavallari, Francisco Eduardo Tresguerras, Lorenzo Hidalga, Mariano Soto, Manuel F. Álvarez, Antonio M. Anza, Antonio Torres Torrija, entre otros.
El proceso del arte mexicano ha sido complejo y dividido en varias etapas que va de la mano con su historia, desde la conquista hasta su nacimiento como país, ha tenido varias transformaciones que lo han llevado a encontrar por sí solo un estilo original que sería más tarde el nacimiento del realismo, surrealismo y muralismo mexicano.
Arte En México Antes Y Después De La Independencia
Escrito por : Jessica J. Báez Márquez
En este nuevo artículo me gustaría hacer la distinción entre el arte de finales del siglo XVIII y el arte durante el siglo XIX, conmemorando este mes patrio. Como bien sabemos existe el arte colonial que es caracterizado por el barroco, plateresco y el estípite o nombrado también churrigueresco, pero poco se habla del arte que remplazó a estos estilos, y se menciona más el arte del porfiriato (que se distingue por la influencia francesa y el Art Nouveau). Para centrarnos en el contexto histórico hablaremos de dos periodos, uno que abarca a finales del siglo XVIII que es la etapa del Neoclásico y el segundo que se produce después de la Reforma en 1867 con el Romanticismo.
Los estilos artísticos europeos llegaban tarde a la Nueva España, debido a la lejanía y por el desconocimiento de las nuevas tendencias que tenían los artistas instalados en el nuevo mundo, quienes gustaban por imitar las viejas corrientes artísticas barrocas de la Península Ibérica. Había pocos artistas en la Nueva España y la mayoría de ellos eran extranjeros, como Juan Correa y Cristóbal de Villalpando que eran españoles o Diego de Borgraft que era flamenco. Durante la época colonial la formación de los artistas se daba en talleres, hasta que en 1781 se fundó la Real Academia de Nobles Artes de San Carlos (fue cerrada más tarde en 1821 debido a la independencia y vuelta a abrir años más tarde). La academia estaba dirigida por artistas europeos y alumnos de diversos lugares de América Latina que viajaban hasta la Ciudad de México para educarse ahí. Dicha institución controlaba la producción en todo el país, y en el ámbito arquitectónico era muy rigurosa la imposición del nuevo estilo Neoclásico, lo cual impidió hasta cierto punto un desarrollo artístico más libre. Este estilo fue adoptado también por los gobiernos posteriores a la independencia considerándosele como un estilo nacional, y no muy bien aceptado por la sociedad mexicana porque les recordaba el dominio español.
Hubo también academias comisionadas por artistas extranjeros que no estaban tan influenciadas por el academismo de San Carlos y que lograban crear con más libertad, llegando a tomar gran importancia en el país. Lamentablemente un alto porcentaje del acervo artístico de este periodo fue perdido o destruido. Los géneros que se manejaban en la pintura de este periodo eran los temas costumbristas, retratos, grabados, religiosos y perspectivas urbanas.
Los artistas más representativos y destacados durante el primer periodo son: Manuel Tolsá, Rafael Ximeno Planes, Guadalupe Posada, José María Velasco, Francisco Hermosa, Manuel Delgado, Ramón Rodríguez Arangoiti, Ventura Alcacérreca, entre otros.
A finales el siglo XVIII la influencia de la sociedad europea, la ilustración y el nacionalismo de ortos países como Francia con su Revolución, comenzó a reflejarse poco a poco en el arte mexicano. Estos aspectos influyeron de cierta manera en la forma de pensar de una sociedad mexicana que estaba en vías de progreso, con distintas manifestaciones artísticas como el Neoclásico que intentaba modificar los valores estéticos en la arquitectura, pintura, literatura y escultura principalmente. La influencia del arte Neoclásico reúne estas características nacionalistas, sobre todo era notoria en la arquitectura las líneas rectas que buscaba imitar la nueva etapa arquitectónica española, ya que necesitaba reafirmar su poderío imperial, racional y ordenado sobre la Nueva España, inspirándose en los valores del arte greco-romano clásico.
El segundo periodo que se identifica con la Reforma, se caracterizó por la influencia del Romanticismo europeo que buscaba mostrar la realidad transitoria del país. A principios y mediados del siglo XIX, la producción artística en México no fue muy activa ni de gran calidad, debido a la independencia, las guerras internas y la mala economía por la que atravesaba nuestro país. Los avances de la revolución industrial no se vieron reflejadas en la arquitectura debido a la falta de acero para innovar el estilo arquitectónico (utilizada hasta el porfiriato). La construcción al estilo Neoclásico significaba construir edificios más económicos, prácticos y modernos en comparación al barroco, el cual se catalogaba ya como símbolo del colonialismo.
Durante el periodo de Santa Anna se intentó dar otro estilo a la arquitectura y pintura mexicana acabando con el arte académico, para dar paso a mayor libertad creativa.
No podemos hablar de un estancamiento en la producción artística porque siempre existió, sin embargo, sí fue de menor cantidad al compararlo con el de otras etapas.
En el gobierno de Benito Juárez, gracias a las leyes de Reforma y la nacionalización de los bienes eclesiásticos, el urbanismo cambió notablemente, pero aún continuaba la influencia del Neoclásico muy a pesar de Juárez, el cual no era de su total agrado porque invocaba al colonialismo. Cabe mencionar que, durante el gobierno imperial de Maximiliano, quien admiraba el estilo histórico del Neoclásico y debido al nacionalismo de los artistas mexicanos que buscaban una identidad propia, basada en los temas prehispánicos tanto en la pintura como en la escultura, es que tomó mayor fuerza el Romanticismo, el cual se interesaba en reflejar tanto los temas de su actualidad, como de su pasado, así como reflejar el individualismo, la fantasía y la imaginación en cada una de sus obras, es el caso del pintor José Obregón discípulo del catalán Pelegrín Clave.
Las corrientes literarias que prevalecieron en ese momento además del Romanticismo eran Realismo-Naturalismo y Modernismo, tomando impulso otras expresiones de difusión literaria nacionalista como los periódicos, las enciclopedias y las revistas (algunas de ellas elaboradas y dirigidas por mujeres como Las Hijas de Anáhuac o El álbum de la mujer). Escritores e intelectuales con textos patrióticos como, Justo Sierra, Vicente Riva Palacio, Ignacio Manuel Altamirano o las publicaciones de novelas de Refugio de Toscano o crónicas como la de Madame Calderón de la Barca “Vida en México” surgieron para formar la nueva base cultural de México.
Los artistas más representativos y destacados durante el segundo periodo son: Hermenegildo Bustos, José Obregón, José María Estrada, Pelegrín Clavé, Manuel Vilar, Eugenio Landesio, Javier Cavallari, Francisco Eduardo Tresguerras, Lorenzo Hidalga, Mariano Soto, Manuel F. Álvarez, Antonio M. Anza, Antonio Torres Torrija, entre otros.
El proceso del arte mexicano ha sido complejo y dividido en varias etapas que va de la mano con su historia, desde la conquista hasta su nacimiento como país, ha tenido varias transformaciones que lo han llevado a encontrar por sí solo un estilo original que sería más tarde el nacimiento del realismo, surrealismo y muralismo mexicano.


