Arte protesta: empoderamiento de la mujer artista contemporánea

LA CRONICA DE HOY JALISCO

Arte protesta: empoderamiento de la mujer artista contemporánea

LA CRONICA DE HOY JALISCO

Arte protesta: empoderamiento de la mujer artista contemporánea

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez




En el artículo anterior escribí respecto al arte femenino y cómo en algunos casos, las artistas transformaron aquellos episodios dolorosos de sus vidas en verdaderas obras de arte. En este artículo hablaré de cómo el rol artístico de la mujer fue involucrándose en la política, con la finalidad de obtener su emancipación ante el histórico patriarcado. 


La sororidad que se pudo observar en las marchas del pasado 8 de Marzo en todo el mundo, son la secuela de la lucha que muchas mujeres emprendieron hace más de un siglo, quienes al levantar la voz hicieron posible que las mujeres de hoy gocemos de muchos derechos. 


Gracias a las ideas de la ilustración y la revolución francesa, es que el pensamiento humano buscó nuevas formas de equilibrar las diferencias sociales que se vivían entonces. En los siglos XIX y XX el mundo estaba sumergido en revoluciones liberales, como la Revolución Industrial, revoluciones sociales en México, Rusia y los movimientos en busca de derechos civiles, hechos representados en el arte por pintores masculinos. 


Comencemos hablando de las Sufragistas. A principio del siglo XX, un grupo de mujeres londinenses, encabezadas por Emmeline Pankhurst, salieron a las calles a protestar para exigir su derecho al voto, lo que dio lugar a una serie de marchas tanto pacíficas como violentas, huelgas de hambre e incendios provocados, las cuales se fueron radicalizando cada vez más creando el movimiento hechos no palabras, que consistía en romper ventanales de comercios, quemar buzones de correos y como actos más drásticos invadir la Cámara de los Comunes y la detonación de una bomba en la casa del futuro primer ministro. Gracias a esa presión social femenina es que se logró el derecho al sufragio en 1918. 


En 1913 comenzó también la lucha sufragista en Washington, tras una marcha femenil que buscaba conseguir una enmienda para que se le reconociera sus derechos civiles. Las sufragistas norteamericanas, dirigidas por Alice Paul quien siguió de cerca el activismo de Londres, se manifestaron fuera de la Casa Blanca, hecho que provocó su encarcelación. 


Dentro de la cárcel las mujeres hicieron una huelga de hambre, sin embargo, la policía trató de obligarlas a comer por medio de sondas. Al ver que no desistieron finalmente lograron que el Congreso aprobara el derecho al voto en 1920. 


En México históricamente las mujeres han tenido una participación muy importante en la lucha de sus derechos.


En 1887 Laureana Wright González periodista mexicana nacida en Guerrero, encabezó la lucha por el derecho al voto. Publicó la primera revista feminista Las violentas de Anahuac, en donde dejó plasmada su ideología feminista. 


Más tarde con el surgimiento de la Revolución y el heroico papel desempeñado por las mexicanas revolucionarias, es que exigieron cargos y rangos superiores a los que ellas habían desempeñado comúnmente, como soldadas, periodistas, estrategas, etc. La profesora y primera candidata a diputada federal Hermila Galindo encabezó en 1915 el reclamo del derecho al sufragio a través de su semanario Mujer Moderna, promoviendo ideas feministas y la participación de la mujer en la política. En Yucatán, San Luis Potosí y Chiapas entre 1923 y 1925 las mujeres obtuvieron el derecho al voto. Después de tantos años de lucha en 1953 se logró ese derecho en todas las elecciones del país.


La lucha de las mujeres por su emancipación fue introducida poco a poco en el mundo del arte, comenzando por la apreciación que se tenía del cuerpo femenino desnudo, a partir de la mirada masculina artística, que se había tenido a lo largo de la historia del arte. Como rechazo la artista comenzó a pintar autorretratos, para mostrarse a sí misma desde un enfoque humanista y no solo desde la perfección del cuerpo.


En Estados Unidos el arte femenino como medio de expresión y vía de comunicación para la protesta tomó fuerza en los años 70s, con diversos grupos feministas, uno de ellos fue las Guerrilla Girls, mujeres que se caracterizaron por llevar mascaras de simios y protestar con un póster frente al Metropolitan Museum de Nueva York, haciendo notar el desequilibrio de sexos existente en el mundo del arte. 


El arte protesta en Estados Unidos se expresó a través de manifestaciones artísticas conocidas como performance, arte urbano, graffiti y plantillas, las cuales se caracterizan por ser realizadas al aire libre, de manera espontanea, en espacios públicos y de manera ilegal, con toda la intensión de causar escandalo. Yoko Ono en 1965 realizó el performance Cut piece, donde en un escenario permanecía arrodillada invitando a los espectadores a cortar su ropa con tijeras, según ella, de esta forma se destruía la relación entre el espectador y el objeto de arte, en este caso la figura femenina.


El arte revolucionario o protesta en México había sido propio de los hombres y exclusivo para un grupo muy reducido, entre ellos Diego Rivera, Siqueiros, José Clemente Orozco. A pocas mujeres se les dio la oportunidad como a Aurora Reyes (1908-1985), que fue la primer mujer mexicana muralista en ser reconocida. Amiga entrañable de Frida Kahlo, pintó a lo largo de su carrera siete murales, pero el mural Atentado a las maestras rurales 1936 la llevó a ser reconocida como la iniciadora del movimiento muralista feminista en México. 


A otras artistas se les negó oportunidades como a la muralista jalisciense María Izquierdo, quien siempre estuvo a favor del discurso feminista y en contra de la cultura hegemónica. Fue objeto de repudio en 1945, al cancelársele el contrato que tenía para pintar el cubo de la escalera principal del palacio del Ayuntamiento del Distrito Federal. De acuerdo con la misma pintora, fueron los mismos hombres muralistas quienes presionaron para que ella no lo pintara, por el hecho de ser mujer y subestimar su trabajo. 


El arte femenino en México se manifestó también en las obras de Leonora Carrington o Remedios Varo a inicios del siglo XX, llamado arte surrealista que plasmó en sus elementos compositivos el dolor, sexualidad, enfermedad, ironía, revoluciones, además de la crítica hacia estereotipos culturales en los que se encontraban inmersas. 


En nuestro país las estudiantes, intelectuales y mujeres artistas también estuvieron involucradas en protestas que terminaron en la lamentable masacre de Tlatelolco en 1968, de donde surgieron grandes escritoras y novelistas como María Luisa Puga, Vilma Fuentes, Elena Poniatowska, entre otras; evento que obligó al gobierno mexicano a realizar la primera conferencia mundial sobre la mujer en 1975 y a formalizar varias exposiciones como: La mujer en la plástica, Pintoras y escultoras de México y La mujer como creadora y tema del arte. Llama la atención que en está última exposición, irónicamente gran parte de las pinturas habían sido realizadas por hombres, como lo comenta la Dra. Andrea Giunta en su libro Feminismo y Arte Latinoamericano


El performance mexicano de Mónica Mayer y Maris Bustamante MADRES! Madre por un día 1983 o la instalación llamada El tendedero 1978, dirigidas hacia problemáticas de roles de género y hacia la inseguridad que sentían las mujeres en la Ciudad de México, logró captar la atención de los espectadores.


La mujer a pesar de los estereotipos masculinos dentro del arte y la negativa para participar y desarrollarse artísticamente, ha luchado por abrirse espacios por sí sola y cambiar la narrativa histórica y política en distintos países. Ha demostrado que es capaz de asumir cargos en cualquier ámbito masculino, y que sus capacidades son igualmente importantes y eficaces en cualquier circunstancia y condición, dentro de las diferencias que nos caracterizan y estigmatizan.


Los datos siguen demostrando que las artistas femeninas continúan con dificultades para acceder a los espacios expositivos, quizá porque en el campo artístico continúa rigiendo un orden social establecido, determinado por la discriminación, desigualdad y la jerarquía patriarcal, a pesar de que se ha luchado incansablemente por la emancipación femenina. No basta que la mujer se empodere, si no se entiende al empoderamiento como una herramienta que nos fortalezca y nos reconozca como iguales dentro de la diversidad humana, para así lograr una equidad de género. De igual manera, se debe trabajar más de forma inclusiva en las relaciones grupales femeninas, es decir en la sororidad.



MURAL ATENTADO A LAS MAESTRAS RURALES
AUTORA: AURORA REYES  
AÑO: 1936
UBICACIÓN: CENTRO ESCOLAR DE LA REVOLUCIÓN


SUEÑO Y PRESENTIMIENTO 
AUTORA: MARÍA IZQUIERDO
AÑO: 1947
MATERIAL:ÓLEO SOBRE LIENZO
MEDIDAS: 45,4 X 58,4 CM
UBICACIÓN: COLECCIÓN PRIVADA





20 de Marzo del 2020 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)

Leer completo: https://www.cronicajalisco.com/notas-relaciOn_arte_analisis_de_la_obra_fotografica_de_claudia_andujar_marcados-115321-2022

Arte protesta: empoderamiento de la mujer artista contemporánea

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez




En el artículo anterior escribí respecto al arte femenino y cómo en algunos casos, las artistas transformaron aquellos episodios dolorosos de sus vidas en verdaderas obras de arte. En este artículo hablaré de cómo el rol artístico de la mujer fue involucrándose en la política, con la finalidad de obtener su emancipación ante el histórico patriarcado. 


La sororidad que se pudo observar en las marchas del pasado 8 de Marzo en todo el mundo, son la secuela de la lucha que muchas mujeres emprendieron hace más de un siglo, quienes al levantar la voz hicieron posible que las mujeres de hoy gocemos de muchos derechos. 


Gracias a las ideas de la ilustración y la revolución francesa, es que el pensamiento humano buscó nuevas formas de equilibrar las diferencias sociales que se vivían entonces. En los siglos XIX y XX el mundo estaba sumergido en revoluciones liberales, como la Revolución Industrial, revoluciones sociales en México, Rusia y los movimientos en busca de derechos civiles, hechos representados en el arte por pintores masculinos. 


Comencemos hablando de las Sufragistas. A principio del siglo XX, un grupo de mujeres londinenses, encabezadas por Emmeline Pankhurst, salieron a las calles a protestar para exigir su derecho al voto, lo que dio lugar a una serie de marchas tanto pacíficas como violentas, huelgas de hambre e incendios provocados, las cuales se fueron radicalizando cada vez más creando el movimiento hechos no palabras, que consistía en romper ventanales de comercios, quemar buzones de correos y como actos más drásticos invadir la Cámara de los Comunes y la detonación de una bomba en la casa del futuro primer ministro. Gracias a esa presión social femenina es que se logró el derecho al sufragio en 1918. 


En 1913 comenzó también la lucha sufragista en Washington, tras una marcha femenil que buscaba conseguir una enmienda para que se le reconociera sus derechos civiles. Las sufragistas norteamericanas, dirigidas por Alice Paul quien siguió de cerca el activismo de Londres, se manifestaron fuera de la Casa Blanca, hecho que provocó su encarcelación. 


Dentro de la cárcel las mujeres hicieron una huelga de hambre, sin embargo, la policía trató de obligarlas a comer por medio de sondas. Al ver que no desistieron finalmente lograron que el Congreso aprobara el derecho al voto en 1920. 


En México históricamente las mujeres han tenido una participación muy importante en la lucha de sus derechos.


En 1887 Laureana Wright González periodista mexicana nacida en Guerrero, encabezó la lucha por el derecho al voto. Publicó la primera revista feminista Las violentas de Anahuac, en donde dejó plasmada su ideología feminista. 


Más tarde con el surgimiento de la Revolución y el heroico papel desempeñado por las mexicanas revolucionarias, es que exigieron cargos y rangos superiores a los que ellas habían desempeñado comúnmente, como soldadas, periodistas, estrategas, etc. La profesora y primera candidata a diputada federal Hermila Galindo encabezó en 1915 el reclamo del derecho al sufragio a través de su semanario Mujer Moderna, promoviendo ideas feministas y la participación de la mujer en la política. En Yucatán, San Luis Potosí y Chiapas entre 1923 y 1925 las mujeres obtuvieron el derecho al voto. Después de tantos años de lucha en 1953 se logró ese derecho en todas las elecciones del país.


La lucha de las mujeres por su emancipación fue introducida poco a poco en el mundo del arte, comenzando por la apreciación que se tenía del cuerpo femenino desnudo, a partir de la mirada masculina artística, que se había tenido a lo largo de la historia del arte. Como rechazo la artista comenzó a pintar autorretratos, para mostrarse a sí misma desde un enfoque humanista y no solo desde la perfección del cuerpo.


En Estados Unidos el arte femenino como medio de expresión y vía de comunicación para la protesta tomó fuerza en los años 70s, con diversos grupos feministas, uno de ellos fue las Guerrilla Girls, mujeres que se caracterizaron por llevar mascaras de simios y protestar con un póster frente al Metropolitan Museum de Nueva York, haciendo notar el desequilibrio de sexos existente en el mundo del arte. 


El arte protesta en Estados Unidos se expresó a través de manifestaciones artísticas conocidas como performance, arte urbano, graffiti y plantillas, las cuales se caracterizan por ser realizadas al aire libre, de manera espontanea, en espacios públicos y de manera ilegal, con toda la intensión de causar escandalo. Yoko Ono en 1965 realizó el performance Cut piece, donde en un escenario permanecía arrodillada invitando a los espectadores a cortar su ropa con tijeras, según ella, de esta forma se destruía la relación entre el espectador y el objeto de arte, en este caso la figura femenina.


El arte revolucionario o protesta en México había sido propio de los hombres y exclusivo para un grupo muy reducido, entre ellos Diego Rivera, Siqueiros, José Clemente Orozco. A pocas mujeres se les dio la oportunidad como a Aurora Reyes (1908-1985), que fue la primer mujer mexicana muralista en ser reconocida. Amiga entrañable de Frida Kahlo, pintó a lo largo de su carrera siete murales, pero el mural Atentado a las maestras rurales 1936 la llevó a ser reconocida como la iniciadora del movimiento muralista feminista en México. 


A otras artistas se les negó oportunidades como a la muralista jalisciense María Izquierdo, quien siempre estuvo a favor del discurso feminista y en contra de la cultura hegemónica. Fue objeto de repudio en 1945, al cancelársele el contrato que tenía para pintar el cubo de la escalera principal del palacio del Ayuntamiento del Distrito Federal. De acuerdo con la misma pintora, fueron los mismos hombres muralistas quienes presionaron para que ella no lo pintara, por el hecho de ser mujer y subestimar su trabajo. 


El arte femenino en México se manifestó también en las obras de Leonora Carrington o Remedios Varo a inicios del siglo XX, llamado arte surrealista que plasmó en sus elementos compositivos el dolor, sexualidad, enfermedad, ironía, revoluciones, además de la crítica hacia estereotipos culturales en los que se encontraban inmersas. 


En nuestro país las estudiantes, intelectuales y mujeres artistas también estuvieron involucradas en protestas que terminaron en la lamentable masacre de Tlatelolco en 1968, de donde surgieron grandes escritoras y novelistas como María Luisa Puga, Vilma Fuentes, Elena Poniatowska, entre otras; evento que obligó al gobierno mexicano a realizar la primera conferencia mundial sobre la mujer en 1975 y a formalizar varias exposiciones como: La mujer en la plástica, Pintoras y escultoras de México y La mujer como creadora y tema del arte. Llama la atención que en está última exposición, irónicamente gran parte de las pinturas habían sido realizadas por hombres, como lo comenta la Dra. Andrea Giunta en su libro Feminismo y Arte Latinoamericano


El performance mexicano de Mónica Mayer y Maris Bustamante MADRES! Madre por un día 1983 o la instalación llamada El tendedero 1978, dirigidas hacia problemáticas de roles de género y hacia la inseguridad que sentían las mujeres en la Ciudad de México, logró captar la atención de los espectadores.


La mujer a pesar de los estereotipos masculinos dentro del arte y la negativa para participar y desarrollarse artísticamente, ha luchado por abrirse espacios por sí sola y cambiar la narrativa histórica y política en distintos países. Ha demostrado que es capaz de asumir cargos en cualquier ámbito masculino, y que sus capacidades son igualmente importantes y eficaces en cualquier circunstancia y condición, dentro de las diferencias que nos caracterizan y estigmatizan.


Los datos siguen demostrando que las artistas femeninas continúan con dificultades para acceder a los espacios expositivos, quizá porque en el campo artístico continúa rigiendo un orden social establecido, determinado por la discriminación, desigualdad y la jerarquía patriarcal, a pesar de que se ha luchado incansablemente por la emancipación femenina. No basta que la mujer se empodere, si no se entiende al empoderamiento como una herramienta que nos fortalezca y nos reconozca como iguales dentro de la diversidad humana, para así lograr una equidad de género. De igual manera, se debe trabajar más de forma inclusiva en las relaciones grupales femeninas, es decir en la sororidad.



MURAL ATENTADO A LAS MAESTRAS RURALES
AUTORA: AURORA REYES  
AÑO: 1936
UBICACIÓN: CENTRO ESCOLAR DE LA REVOLUCIÓN


SUEÑO Y PRESENTIMIENTO 
AUTORA: MARÍA IZQUIERDO
AÑO: 1947
MATERIAL:ÓLEO SOBRE LIENZO
MEDIDAS: 45,4 X 58,4 CM
UBICACIÓN: COLECCIÓN PRIVADA





20 de Marzo del 2020 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)

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