La escuela de arte: bauhaus. Sus inicios y su actitud hacia las mujeres artistas.
LA CRONICA DE HOY JALISCO
La escuela de arte: bauhaus. Sus inicios y su actitud hacia las mujeres artistas.
LA CRONICA DE HOY JALISCO



La escuela de arte: bauhaus. Sus inicios y su actitud hacia las mujeres artistas.
Escrito por : Jessica J. Báez Márquez
En esta ocasión me gustaría hablar un poco sobre una de las escuelas de diseño y arte más revolucionarias de todos los tiempos, La Bauhaus. Y es que a pesar de que este año se cumplieron 102 años de su creación, su filosofía y contribución al arte y a la industria contemporánea ha sido enorme y sigue vigente. Aún en nuestras casas y en nuestra arquitectura podemos observar influencia y vestigios de su estilo moderno, estético y funcional.
La Bauhaus en su principio fue creada y liderada por el arquitecto Walter Gropius en 1919 en la Republica de Weimar, Alemania. Esta escuela solo se mantuvo en actividades por 14 años, de 1919 a 1933, la cual fue cerrada por el régimen nazista. Contó con tres directores en tres periodos distintos, Walter Gropius (1919-1928), Hannes Meyer (1992-1930) y Lowding Mies van der Rohe (1930-1933).
Con tan solo pocos años esta escuela revolucionó el diseño, la arquitectura y la pedagogía artística, donde se fusionó la enseñanza del arte con la técnica de la artesanía para lograr un arte utilitario. Esto se dio en gran mediada por el fin de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica que atravesaba el país. A pesar del rechazo de la sociedad y del gobierno nacional socialista por esta nueva forma de enseñanza que la veían como anti-academista y muy futurista, la Bauhaus logró construir en su tiempo y en su contexto la contribución más importante a la educación artística hasta nuestros tiempos.
El plan de estudios que se impartía fue muy innovador, Walter Gropius como director de la escuela deseaba que todos los estudiantes en un curso introductorio de seis meses y con ayuda del profesor Johannes Itten, desaprendieran las malas técnicas y prejuicios anteriormente aprendidos, para comenzar desde cero y de forma eficaz el aprendizaje ahí impartido.
En esa época en el pensamiento artístico imperaba el expresionismo y el ideal artesanal de la Edad Media, según Rainer Wick en el libro La pedagogía de la Bauhaus, que con el paso del tiempo predominaría el constructivismo, el interés por la forma, el color, la técnica y el diseño bajo el contexto de la industria moderna. Esta idea preconcebida nace ya desde finales del siglo XIX con la Revolución Industrial y el Romanticismo, que buscaba evitar la descomposición de los géneros artísticos y la regeneración cultural y social por el que se atravesaba en esos años convulsos el arte, ahora en una obra artística aspiracional unitaria. Las técnicas de la artesanía fueron tomadas por Gropius para ser elevadas e impartidas junto con las bellas artes por profesores de la técnica y el arte para crear un arte artesanal, funcional y de diseño que estuviese a la altura de un mundo industrializado y moderno al cual se enfrentaban y no deseaban excluir.
El esquema que fue creado por los profesores Johannes Itten, Lazlo Moholy-Nagy y Josep Albers ayudó a conectar al alumno con sus emociones, así como la importancia de los aspectos conceptuales, abstractos y geométricos, mediante un proyecto pedagógico orientado hacia “la producción de formas estéticamente intencionadas mediante acciones racionales orientadas por saberes científicos y capacidades artesanales” como lo menciona Jorge Pokropek, en su artículo “La Bauhaus en el origen de los principios pedagógicos para una proyectualidad poética”. La creencia por parte del movimiento artístico de Art and Craft de que solo por medio de la artesanía se podía hacer arte, eliminando por completo el empleo de máquinas, fue obsoleto para Gropius, así que decidió conformar artesanía, arte y tecnología industrial en la enseñanza y en las producciones para brindar productos de alta calidad.
Pero, ¿cuál fue la actitud de la Bauhaus hacia las mujeres artistas?
En el primer año se inscribieron 84 mujeres y 69 hombres, hecho que preocupó demasiado a su director Walter Gropius, por lo que decidió restringir y admitir solo a las alumnas de gran talento, pues consideraba que no era apropiado que las mujeres trabajaran en talleres más duros, destinados solo a los hombres como el taller de carpintería, ya que observaba que el arte femenino era el que predominaba en la escuela, por lo que destinó a las alumnas a trabajar con tejidos, encuadernación y alfarería.
Gropius se pronunció abiertamente en contra de la formación de arquitectas, como lo dice la doctora en arquitectura Lucía Pérez en su conferencia para la Universidad de Zaragoza “Las mujeres en la Bauhaus”: “Por lo tanto la arquitectura termina siendo un trabajo masculino y mayor por encima de las demás disciplinas artísticas, sobre todo porque Walter Gropius era arquitecto y daba más valor a dicha disciplina”.
Lamentablemente Gropius contaba con ciertos prejuicios para el contexto en el que se encontraba. Se daban clases a mujeres y hombres por igual, pero eran impartidas por un grupo masculino casi en su totalidad, teniendo solo a una mujer como profesora, Lilly Reich.
Los cursos como anteriormente lo había mencionado, estaban clasificados por niveles, cursos preliminares, después talleres de arte y artesanías y finalmente el de arquitectura e ingeniería.
Para Lucía Pérez “la mujer estaba considerada como un niño adulto, por lo que la técnica se disocia de lo estilístico y lo estilístico es atribuido a lo femenino como algo innecesario y peyorativo para el arte moderno, para la época y toda aquella mujer que sobresalía en sus disciplinas eran consideradas mujeres masculinas”.
Gropius intentó frenar el que hubiera más mujeres que hombres, por lo que propuso que la cuota para mujeres fuera mayor a la de los hombres. La propuesta finalmente fue rechazada, no obstante, se hacia todo lo posible para que las mujeres no llegaran al último nivel. De acuerdo con Lucía Pérez tan solo 5 mujeres pudieron graduarse de arquitectura, que era el nivel más alto de estudios, mientras que 500 hombres sí lo lograron, a pesar de que la mayor parte del alumnado era femenino.
Las mujeres que más destacaron dentro de la historia de la Bauhaus fueron: Gunta Stölzl, Anni Albers, Geltrud Arent, Alma Buscher, Grete Mars, Lilly Reich, Marianne Brandt, Ise Gropius y Frield Dicker.
Cada vez más mujeres están abriéndose camino en el mundo del arte y la Bauhaus contribuyó sin lugar a dudas a esa inclusión. Arquitectas hoy reconocidas a nivel mundial como Zaha Hadid, Farshid Moussavi, Denise Scott, Ángela García de Paredes y la mexicana Frida Escobedo, entre muchas más, son prueba de que estamos superando esos prejuicios.
18 de Octubre del 2021 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)
Leer completo: https://www.cronicajalisco.com/notas-relaciOn_arte_la_escuela_de_arte_bauhaus_sus_inicios_y_su_actitud_hacia_las_mujeres_artistas-111379-2021
La escuela de arte: bauhaus. Sus inicios y su actitud hacia las mujeres artistas.
Escrito por : Jessica J. Báez Márquez
En esta ocasión me gustaría hablar un poco sobre una de las escuelas de diseño y arte más revolucionarias de todos los tiempos, La Bauhaus. Y es que a pesar de que este año se cumplieron 102 años de su creación, su filosofía y contribución al arte y a la industria contemporánea ha sido enorme y sigue vigente. Aún en nuestras casas y en nuestra arquitectura podemos observar influencia y vestigios de su estilo moderno, estético y funcional.
La Bauhaus en su principio fue creada y liderada por el arquitecto Walter Gropius en 1919 en la Republica de Weimar, Alemania. Esta escuela solo se mantuvo en actividades por 14 años, de 1919 a 1933, la cual fue cerrada por el régimen nazista. Contó con tres directores en tres periodos distintos, Walter Gropius (1919-1928), Hannes Meyer (1992-1930) y Lowding Mies van der Rohe (1930-1933).
Con tan solo pocos años esta escuela revolucionó el diseño, la arquitectura y la pedagogía artística, donde se fusionó la enseñanza del arte con la técnica de la artesanía para lograr un arte utilitario. Esto se dio en gran mediada por el fin de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica que atravesaba el país. A pesar del rechazo de la sociedad y del gobierno nacional socialista por esta nueva forma de enseñanza que la veían como anti-academista y muy futurista, la Bauhaus logró construir en su tiempo y en su contexto la contribución más importante a la educación artística hasta nuestros tiempos.
El plan de estudios que se impartía fue muy innovador, Walter Gropius como director de la escuela deseaba que todos los estudiantes en un curso introductorio de seis meses y con ayuda del profesor Johannes Itten, desaprendieran las malas técnicas y prejuicios anteriormente aprendidos, para comenzar desde cero y de forma eficaz el aprendizaje ahí impartido.
En esa época en el pensamiento artístico imperaba el expresionismo y el ideal artesanal de la Edad Media, según Rainer Wick en el libro La pedagogía de la Bauhaus, que con el paso del tiempo predominaría el constructivismo, el interés por la forma, el color, la técnica y el diseño bajo el contexto de la industria moderna. Esta idea preconcebida nace ya desde finales del siglo XIX con la Revolución Industrial y el Romanticismo, que buscaba evitar la descomposición de los géneros artísticos y la regeneración cultural y social por el que se atravesaba en esos años convulsos el arte, ahora en una obra artística aspiracional unitaria. Las técnicas de la artesanía fueron tomadas por Gropius para ser elevadas e impartidas junto con las bellas artes por profesores de la técnica y el arte para crear un arte artesanal, funcional y de diseño que estuviese a la altura de un mundo industrializado y moderno al cual se enfrentaban y no deseaban excluir.
El esquema que fue creado por los profesores Johannes Itten, Lazlo Moholy-Nagy y Josep Albers ayudó a conectar al alumno con sus emociones, así como la importancia de los aspectos conceptuales, abstractos y geométricos, mediante un proyecto pedagógico orientado hacia “la producción de formas estéticamente intencionadas mediante acciones racionales orientadas por saberes científicos y capacidades artesanales” como lo menciona Jorge Pokropek, en su artículo “La Bauhaus en el origen de los principios pedagógicos para una proyectualidad poética”. La creencia por parte del movimiento artístico de Art and Craft de que solo por medio de la artesanía se podía hacer arte, eliminando por completo el empleo de máquinas, fue obsoleto para Gropius, así que decidió conformar artesanía, arte y tecnología industrial en la enseñanza y en las producciones para brindar productos de alta calidad.
Pero, ¿cuál fue la actitud de la Bauhaus hacia las mujeres artistas?
En el primer año se inscribieron 84 mujeres y 69 hombres, hecho que preocupó demasiado a su director Walter Gropius, por lo que decidió restringir y admitir solo a las alumnas de gran talento, pues consideraba que no era apropiado que las mujeres trabajaran en talleres más duros, destinados solo a los hombres como el taller de carpintería, ya que observaba que el arte femenino era el que predominaba en la escuela, por lo que destinó a las alumnas a trabajar con tejidos, encuadernación y alfarería.
Gropius se pronunció abiertamente en contra de la formación de arquitectas, como lo dice la doctora en arquitectura Lucía Pérez en su conferencia para la Universidad de Zaragoza “Las mujeres en la Bauhaus”: “Por lo tanto la arquitectura termina siendo un trabajo masculino y mayor por encima de las demás disciplinas artísticas, sobre todo porque Walter Gropius era arquitecto y daba más valor a dicha disciplina”.
Lamentablemente Gropius contaba con ciertos prejuicios para el contexto en el que se encontraba. Se daban clases a mujeres y hombres por igual, pero eran impartidas por un grupo masculino casi en su totalidad, teniendo solo a una mujer como profesora, Lilly Reich.
Los cursos como anteriormente lo había mencionado, estaban clasificados por niveles, cursos preliminares, después talleres de arte y artesanías y finalmente el de arquitectura e ingeniería.
Para Lucía Pérez “la mujer estaba considerada como un niño adulto, por lo que la técnica se disocia de lo estilístico y lo estilístico es atribuido a lo femenino como algo innecesario y peyorativo para el arte moderno, para la época y toda aquella mujer que sobresalía en sus disciplinas eran consideradas mujeres masculinas”.
Gropius intentó frenar el que hubiera más mujeres que hombres, por lo que propuso que la cuota para mujeres fuera mayor a la de los hombres. La propuesta finalmente fue rechazada, no obstante, se hacia todo lo posible para que las mujeres no llegaran al último nivel. De acuerdo con Lucía Pérez tan solo 5 mujeres pudieron graduarse de arquitectura, que era el nivel más alto de estudios, mientras que 500 hombres sí lo lograron, a pesar de que la mayor parte del alumnado era femenino.
Las mujeres que más destacaron dentro de la historia de la Bauhaus fueron: Gunta Stölzl, Anni Albers, Geltrud Arent, Alma Buscher, Grete Mars, Lilly Reich, Marianne Brandt, Ise Gropius y Frield Dicker.
Cada vez más mujeres están abriéndose camino en el mundo del arte y la Bauhaus contribuyó sin lugar a dudas a esa inclusión. Arquitectas hoy reconocidas a nivel mundial como Zaha Hadid, Farshid Moussavi, Denise Scott, Ángela García de Paredes y la mexicana Frida Escobedo, entre muchas más, son prueba de que estamos superando esos prejuicios.
18 de Octubre del 2021 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)
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