Guiños semióticos en el arte cristiano

El Signo Invisible

Guiños semióticos en el arte cristiano

El Signo Invisible

Guiños semióticos en el arte cristiano

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez


Recordemos que la semiótica es el estudio de los signos y el arte en su totalidad está envuelta de simbología, oculta o a simple vista, por lo que la semiótica juega un papel muy importante si deseamos comprender más afondo las obras artísticas. Es la ciencia o el conjunto de conocimientos que analizan y explican los signos, los fenómenos comunicativos, los sentidos y las significaciones que se producen en la sociedad a través de la actividad de la semiosis. 


Inicialmente se le denominó como semiología, que en griego significa signo. Tiene su origen junto con el nacimiento de la filosofía, pero se utilizó el término semiótica hasta el siglo XVII  por John Locke. Ferninand de Saussure adoptó en el siglo XX el término de semiología así cómo la palabra semiótica adoptada por Charles Peirce. La semiología es parte de la lingüística según Saussure, quienes sus seguidores la trasladaron analógicamente a otros campos de la cultura. En cambio la perspectiva de Perice desde la lógica filosófica fue más generalizada. Charles Morris en 1938 define la semiótica de esta forma “la semiótica tiene un doble vínculo con las ciencias. La significación de la semiótica como ciencia, estriba en el hecho de suponer un nuevo paso en la unificación de la ciencia, puesto que aporta los fundamentos para cualquier ciencia especial de los signos, como la lingüística lógica y la matemática…”. En 1969 la Asociación Internacional de Estudios Semióticos de la Haya, decidió unificar las dos posiciones y se adoptó el término de semiótica. 


Por su parte la semiótica del arte es el estudio de las obras de arte por medio del significado (lo que son según su símbolo)  y el significante ( lo que nos imaginamos) su modelo triádico quedaría de la siguiente manera: signo, objeto e interpretante. Los signos representados en el arte corresponden a la interpretación y percepción visual. Al analizar una imagen debemos observar sus signos plásticos dentro y fuera de la imagen que corresponden a la percepción visual del espectador y su experiencia. Estos son el color, la composición, la textura, líneas, formas y espacios. La representación de “la cosa” en el arte varía según el artista y el espectador, debido al contexto histórico de cada uno y el significado que estos le den a la obra basándose en su experiencia. El signo comunica un lenguaje a través de la obra misma (sentimientos, ideas, estados de ánimo, etc.). “Toda obra de arte es un signo autónomo constituido por la obra, la “cosa”, funciona como símbolo sensorial y objeto estético que se encuentra en la conciencia colectiva que funciona como significación”.


Constantemente el espectador se enfrenta a la problemática de descifrar una obra de arte frente a cualquier pieza de alguna disciplina artística, como lo es la pintura, escultura, performance, entre otras. Es aventurado dar una definición única y/o exacta de qué es el arte, sin embargo los estudiosos concluyen que el arte es una disciplina que tiene un lenguaje propio, realizada por personas que comunican a través de signos convencionales lo que desean expresar. Es una creación original y única que es elaborada en conexión con el propio ser, espíritu e inspiración de quién la realiza. Esto se obtiene durante el proceso creativo, a través de su simbología, sentimientos y vivencias plasmadas en elementos de forma subjetiva y en algunos casos objetiva.


 La técnica que se utiliza va de la mano con lo que se quiere y cómo se quiere comunicar, para analizar asimismo el contexto general de una obra, como son los valores estéticos de la misma, con los cuales se genera una enseñanza y un aprendizaje del artista hacia el espectador, tomando en cuenta los siguientes elementos que son: el contexto histórico, emociones, sentimientos e ideas que los conectan con la obra, tanto al productor como al espectador. En este espacio con dichas características, el artista cuenta su verdad, su forma de pensar respecto a la vida, así como su visión del mundo en el cual habita. Su realidad es subjetiva al resto de las demás personas y obras artísticas, pero puede ser descifrado su lenguaje, comprendiendo y estudiando su propio código, así como el contexto en el que fue desarrollado.


Según Gmobrich, en su libro La Historia del Arte (2009), la naturaleza del arte reside dentro del artista. Es la manifestación espiritual que es plasmada como obra artística, la cual comunica dejando de lado la belleza y la fealdad de la misma, simplemente como un medio o bien, como un vehículo para comunicar lo que el artista percibe objetiva y subjetivamente. A priori se ha criticado negativamente al artista y su obra dentro de los estándares de belleza establecidos, juzgando el estilo y hasta su habilidad creativa, sin comprender la realidad de lo que el artista quiere comunicar y la perspectiva con la que ve y crea su obra.

 

Umberto Eco otro experto en el tema, manifiesta en su libro Historia de la Fealdad (2007) cómo la perspectiva de una imagen puede ser interpretada de manera distinta por cada observador, tomando distintas reacciones, como por ejemplo el tema sobre el martirio de Cristo, que según la época y el contexto con el que lo representaban de forma idealizada, era plasmado, como el buen pastor (durante el arte Paleocristiano) o como un Dios (arte Bizantino), y después como un hombre torturado y sangrante clavado en la cruz (desde el Gótico). Esto no se consideraba un tema iconográfico por fuertes disputas teológicas dentro el catolicismo, hasta que en la etapa de la Edad Media se comenzó a retratar a un Cristo sufriente y posteriormente con el Renacimiento y el Barroco, que además de intensificar el naturalismo de las imágenes, ahora eran representadas con un sentido de lo que Umberto Eco llama “la erótica del dolor”. 

Por su parte Jan Mukarovsky en su texto “Signo, Función, y Valor: estética y semiótica del arte (2000)” expone que la obra tiene que analizarse como un signo compuesto por un símbolo, un significado y la relación de los fenómenos sociales, aunado al contexto histórico, psicológico y comunicativo de la obra al espectador. La obra tendrá varios significados dependiendo de lo que el autor quiso comunicar y cómo el espectador la interpreta según su criterio y experiencia. Asimismo el contexto histórico y psicológico juega un papel muy importante para la interpretación de la obra. Composiciones, colores, formas, líneas y todo lo que contiene una obra artística es importante, debido a que en el arte todo significa “algo”, hasta el formato o el soporte donde fue realizado, sobre todo cuando se habla de arte atemático como lo es el surrealismo. Como dice el autor “La obra de arte desempeña doble función sígnica, autónoma y comunicativa”, y para esto es muy importante la investigación teórica sobre la obra porque en ella se puede hablar de una realidad o de una ficción dentro de la misma sin valor existencial. El valor o carácter sígnico de la obra debe estudiarse a profundidad porque de lo contrario la obra artística se presentará incompleta. 


En el arte la realidad es subjetiva, como ya es sabido. Esa subjetividad es plasmada en una obra según lo que el artista ve en su modelo o quiere expresar de él, sin embargo a pesar de que en muchas ocasiones lo que se pinta o se plasma en la obra no es idéntico al modelo, éste continúa con sus rasgos característicos y estructurales que la identifican, nos revelan la identidad visual del elemento por medio de significantes. Esto quiere decir que la relación existente entre la imagen y la realidad coexisten en una obra, que el espectador percibe la imagen dentro de una realidad modelada, de la cual se encuentran tres tipos de modelización, como lo describe el autor, estas son: la representación, el símbolo y el signo. 

  • La función representativa es cuando la imagen sustituye a la realidad pero guarda ciertos aspectos de la imagen original, y ésta siempre será más abstracta que su original.

  • La función simbólica es cuando el símbolo atribuye su forma a un concepto. Es cuando la representación figurativa se conceptualiza como un concepto genérico y se relaciona visualmente con un significado.

  • La función convencional es cuando ya la imagen actúa como símbolo y sustituye a la realidad, e incluso la imagen es irreal o inexistente pero creada con una finalidad visual, como las señales de tráfico, por ejemplo.  

El espectador juega un papel muy importante al observar la imagen ya que se conjugan los procesos de conducta dentro de él (sensación, percepción, memoria, atención, motivación, aprendizaje, pensamiento y personalidad), lo que significa que los resultados de la interpretación de la obra por parte de espectador serán impredecibles. De los tres tipos de modelización antes mencionados, solo el primero, la función representativa, tiene una relación de semejanza con la imagen y la realidad.



En la cultura por lo general, también la semiótica juega un papel muy importante, se concreta en dos hechos culturales vistos desde la comunicación, es decir mediante el lenguaje, con la verbalización y el lenguaje está conformado por signos; en este universo los signos se introducen a la reflexión semiótica en busca de estructuras y de manifestaciones de sentidos que expresan los lenguajes. Comprender una cultura es cómo aprender un lenguaje, aunque ambos son fenómenos distintos, pero el lenguaje es la forma cultural más acabada de la comunicación humana. La comunicación se construye a partir de algún código de significación, es decir sobre un sistema de signos. “El trabajo fundamental de la cultura consiste en organizar estructuralmente el mundo que rodea al hombre para crear alrededor de este una socio esfera, una relación social”. La cultura sirve como producción y reproducción social de sentido mediante los signos y lenguajes que lo expresan y que crean la semiosfera (ambiente semiótico)  en la cual nos movemos.


La diferencia entre señal y signo, es que la señal es un estímulo que emiten todos los seres vivos como señales que responden mediante reacciones de sus estructura orgánica,  vinculadas al acondicionamiento sensitivo corporal e instintivo. En el ser humano las señales pueden manifestarse en reacciones espontáneas de nuestro cuerpo o en síntomas de los malestares corporales que emiten como señales para advertirnos sobre ellos. Por su parte el signo, es un orden cultural porque tiene un significado.  El signo es algo creado y motivado para que signifique algo para un grupo humano. Una señal puede llegar a convertirse en un signo cuando la señal pasa a integrarse en el espacio de un código y que se interpreta a nivel social. 

El código es el conjunto de reglas que asocian semánticamente los valores de los significantes y de esa manera se organizan los significados de los signos, ya que éstos carecen de sentido mientras están desligados unos a otros. Los signos se comprenden a partir de un código que actúa como una convención de sistema significativo y qué indica la dirección semántica y unificada de los mismos en un texto. El signo está unido a un sistema de reglas brindadas por un consenso social que rige la producción y uso de signos, así como las expresiones culturales en general.


Como podemos apreciar en esta breve explicación sobre semiótica, su importancia en el mundo del arte conlleva estrictamente a estudios profundos sobre sus significados, para así descifrar el lenguaje particular de cada obra artística que aunado al artista y su contexto personal, nos revela por medio de códigos, historias inimaginables a simple vista, por ello la importancia de conocer un poco sobre el significado de los símbolos, al artista y la obra en sí, para deleitarnos con dichas expresiones de forma más precisa sin importar la época y forma en la que ésta fue creada.  


24 de Agosto del 2024 — Publicado en El Signo inVisible (España)

Leer completo: https://elsignoinvisible.com/guinos-arte-cristiano/

Guiños semióticos en el arte cristiano

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez


Recordemos que la semiótica es el estudio de los signos y el arte en su totalidad está envuelta de simbología, oculta o a simple vista, por lo que la semiótica juega un papel muy importante si deseamos comprender más afondo las obras artísticas. Es la ciencia o el conjunto de conocimientos que analizan y explican los signos, los fenómenos comunicativos, los sentidos y las significaciones que se producen en la sociedad a través de la actividad de la semiosis. 


Inicialmente se le denominó como semiología, que en griego significa signo. Tiene su origen junto con el nacimiento de la filosofía, pero se utilizó el término semiótica hasta el siglo XVII  por John Locke. Ferninand de Saussure adoptó en el siglo XX el término de semiología así cómo la palabra semiótica adoptada por Charles Peirce. La semiología es parte de la lingüística según Saussure, quienes sus seguidores la trasladaron analógicamente a otros campos de la cultura. En cambio la perspectiva de Perice desde la lógica filosófica fue más generalizada. Charles Morris en 1938 define la semiótica de esta forma “la semiótica tiene un doble vínculo con las ciencias. La significación de la semiótica como ciencia, estriba en el hecho de suponer un nuevo paso en la unificación de la ciencia, puesto que aporta los fundamentos para cualquier ciencia especial de los signos, como la lingüística lógica y la matemática…”. En 1969 la Asociación Internacional de Estudios Semióticos de la Haya, decidió unificar las dos posiciones y se adoptó el término de semiótica. 


Por su parte la semiótica del arte es el estudio de las obras de arte por medio del significado (lo que son según su símbolo)  y el significante ( lo que nos imaginamos) su modelo triádico quedaría de la siguiente manera: signo, objeto e interpretante. Los signos representados en el arte corresponden a la interpretación y percepción visual. Al analizar una imagen debemos observar sus signos plásticos dentro y fuera de la imagen que corresponden a la percepción visual del espectador y su experiencia. Estos son el color, la composición, la textura, líneas, formas y espacios. La representación de “la cosa” en el arte varía según el artista y el espectador, debido al contexto histórico de cada uno y el significado que estos le den a la obra basándose en su experiencia. El signo comunica un lenguaje a través de la obra misma (sentimientos, ideas, estados de ánimo, etc.). “Toda obra de arte es un signo autónomo constituido por la obra, la “cosa”, funciona como símbolo sensorial y objeto estético que se encuentra en la conciencia colectiva que funciona como significación”.


Constantemente el espectador se enfrenta a la problemática de descifrar una obra de arte frente a cualquier pieza de alguna disciplina artística, como lo es la pintura, escultura, performance, entre otras. Es aventurado dar una definición única y/o exacta de qué es el arte, sin embargo los estudiosos concluyen que el arte es una disciplina que tiene un lenguaje propio, realizada por personas que comunican a través de signos convencionales lo que desean expresar. Es una creación original y única que es elaborada en conexión con el propio ser, espíritu e inspiración de quién la realiza. Esto se obtiene durante el proceso creativo, a través de su simbología, sentimientos y vivencias plasmadas en elementos de forma subjetiva y en algunos casos objetiva.


 La técnica que se utiliza va de la mano con lo que se quiere y cómo se quiere comunicar, para analizar asimismo el contexto general de una obra, como son los valores estéticos de la misma, con los cuales se genera una enseñanza y un aprendizaje del artista hacia el espectador, tomando en cuenta los siguientes elementos que son: el contexto histórico, emociones, sentimientos e ideas que los conectan con la obra, tanto al productor como al espectador. En este espacio con dichas características, el artista cuenta su verdad, su forma de pensar respecto a la vida, así como su visión del mundo en el cual habita. Su realidad es subjetiva al resto de las demás personas y obras artísticas, pero puede ser descifrado su lenguaje, comprendiendo y estudiando su propio código, así como el contexto en el que fue desarrollado.


Según Gmobrich, en su libro La Historia del Arte (2009), la naturaleza del arte reside dentro del artista. Es la manifestación espiritual que es plasmada como obra artística, la cual comunica dejando de lado la belleza y la fealdad de la misma, simplemente como un medio o bien, como un vehículo para comunicar lo que el artista percibe objetiva y subjetivamente. A priori se ha criticado negativamente al artista y su obra dentro de los estándares de belleza establecidos, juzgando el estilo y hasta su habilidad creativa, sin comprender la realidad de lo que el artista quiere comunicar y la perspectiva con la que ve y crea su obra.

 

Umberto Eco otro experto en el tema, manifiesta en su libro Historia de la Fealdad (2007) cómo la perspectiva de una imagen puede ser interpretada de manera distinta por cada observador, tomando distintas reacciones, como por ejemplo el tema sobre el martirio de Cristo, que según la época y el contexto con el que lo representaban de forma idealizada, era plasmado, como el buen pastor (durante el arte Paleocristiano) o como un Dios (arte Bizantino), y después como un hombre torturado y sangrante clavado en la cruz (desde el Gótico). Esto no se consideraba un tema iconográfico por fuertes disputas teológicas dentro el catolicismo, hasta que en la etapa de la Edad Media se comenzó a retratar a un Cristo sufriente y posteriormente con el Renacimiento y el Barroco, que además de intensificar el naturalismo de las imágenes, ahora eran representadas con un sentido de lo que Umberto Eco llama “la erótica del dolor”. 

Por su parte Jan Mukarovsky en su texto “Signo, Función, y Valor: estética y semiótica del arte (2000)” expone que la obra tiene que analizarse como un signo compuesto por un símbolo, un significado y la relación de los fenómenos sociales, aunado al contexto histórico, psicológico y comunicativo de la obra al espectador. La obra tendrá varios significados dependiendo de lo que el autor quiso comunicar y cómo el espectador la interpreta según su criterio y experiencia. Asimismo el contexto histórico y psicológico juega un papel muy importante para la interpretación de la obra. Composiciones, colores, formas, líneas y todo lo que contiene una obra artística es importante, debido a que en el arte todo significa “algo”, hasta el formato o el soporte donde fue realizado, sobre todo cuando se habla de arte atemático como lo es el surrealismo. Como dice el autor “La obra de arte desempeña doble función sígnica, autónoma y comunicativa”, y para esto es muy importante la investigación teórica sobre la obra porque en ella se puede hablar de una realidad o de una ficción dentro de la misma sin valor existencial. El valor o carácter sígnico de la obra debe estudiarse a profundidad porque de lo contrario la obra artística se presentará incompleta. 


En el arte la realidad es subjetiva, como ya es sabido. Esa subjetividad es plasmada en una obra según lo que el artista ve en su modelo o quiere expresar de él, sin embargo a pesar de que en muchas ocasiones lo que se pinta o se plasma en la obra no es idéntico al modelo, éste continúa con sus rasgos característicos y estructurales que la identifican, nos revelan la identidad visual del elemento por medio de significantes. Esto quiere decir que la relación existente entre la imagen y la realidad coexisten en una obra, que el espectador percibe la imagen dentro de una realidad modelada, de la cual se encuentran tres tipos de modelización, como lo describe el autor, estas son: la representación, el símbolo y el signo. 

  • La función representativa es cuando la imagen sustituye a la realidad pero guarda ciertos aspectos de la imagen original, y ésta siempre será más abstracta que su original.

  • La función simbólica es cuando el símbolo atribuye su forma a un concepto. Es cuando la representación figurativa se conceptualiza como un concepto genérico y se relaciona visualmente con un significado.

  • La función convencional es cuando ya la imagen actúa como símbolo y sustituye a la realidad, e incluso la imagen es irreal o inexistente pero creada con una finalidad visual, como las señales de tráfico, por ejemplo.  

El espectador juega un papel muy importante al observar la imagen ya que se conjugan los procesos de conducta dentro de él (sensación, percepción, memoria, atención, motivación, aprendizaje, pensamiento y personalidad), lo que significa que los resultados de la interpretación de la obra por parte de espectador serán impredecibles. De los tres tipos de modelización antes mencionados, solo el primero, la función representativa, tiene una relación de semejanza con la imagen y la realidad.



En la cultura por lo general, también la semiótica juega un papel muy importante, se concreta en dos hechos culturales vistos desde la comunicación, es decir mediante el lenguaje, con la verbalización y el lenguaje está conformado por signos; en este universo los signos se introducen a la reflexión semiótica en busca de estructuras y de manifestaciones de sentidos que expresan los lenguajes. Comprender una cultura es cómo aprender un lenguaje, aunque ambos son fenómenos distintos, pero el lenguaje es la forma cultural más acabada de la comunicación humana. La comunicación se construye a partir de algún código de significación, es decir sobre un sistema de signos. “El trabajo fundamental de la cultura consiste en organizar estructuralmente el mundo que rodea al hombre para crear alrededor de este una socio esfera, una relación social”. La cultura sirve como producción y reproducción social de sentido mediante los signos y lenguajes que lo expresan y que crean la semiosfera (ambiente semiótico)  en la cual nos movemos.


La diferencia entre señal y signo, es que la señal es un estímulo que emiten todos los seres vivos como señales que responden mediante reacciones de sus estructura orgánica,  vinculadas al acondicionamiento sensitivo corporal e instintivo. En el ser humano las señales pueden manifestarse en reacciones espontáneas de nuestro cuerpo o en síntomas de los malestares corporales que emiten como señales para advertirnos sobre ellos. Por su parte el signo, es un orden cultural porque tiene un significado.  El signo es algo creado y motivado para que signifique algo para un grupo humano. Una señal puede llegar a convertirse en un signo cuando la señal pasa a integrarse en el espacio de un código y que se interpreta a nivel social. 

El código es el conjunto de reglas que asocian semánticamente los valores de los significantes y de esa manera se organizan los significados de los signos, ya que éstos carecen de sentido mientras están desligados unos a otros. Los signos se comprenden a partir de un código que actúa como una convención de sistema significativo y qué indica la dirección semántica y unificada de los mismos en un texto. El signo está unido a un sistema de reglas brindadas por un consenso social que rige la producción y uso de signos, así como las expresiones culturales en general.


Como podemos apreciar en esta breve explicación sobre semiótica, su importancia en el mundo del arte conlleva estrictamente a estudios profundos sobre sus significados, para así descifrar el lenguaje particular de cada obra artística que aunado al artista y su contexto personal, nos revela por medio de códigos, historias inimaginables a simple vista, por ello la importancia de conocer un poco sobre el significado de los símbolos, al artista y la obra en sí, para deleitarnos con dichas expresiones de forma más precisa sin importar la época y forma en la que ésta fue creada.  


24 de Agosto del 2024 — Publicado en El Signo inVisible (España)

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