La mesa inmortalizada por el pincel.

LA CRONICA DE HOY JALISCO

La mesa inmortalizada por el pincel.

LA CRONICA DE HOY JALISCO

La mesa inmortalizada por el pincel.

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez


En este artículo hablaremos de cómo durante siglos la gastronomía fue una parte fundamental para el día a día de distintas culturas y sociedades. Gracias a que siempre se le dio un lugar muy importante en la historia del arte, es que podemos saber lo que las personas comían, cómo, dónde y con quién lo hacían. En esta temporada de confinamiento, donde muchas personas al estar resguardadas en casa, es que descubren sus artes culinarios acudiendo al internet o a los libros de cocina, muchas veces olvidados por la rutina o la falta de tiempo para cocinar. Descubriremos en estas breves páginas que al igual que para nosotros, la mesa era en otras épocas una parte esencial de la vida de las personas y de las identidades de cada cultura, tanto así que artistas de todos los tiempos gustaban por inmortalizar sus formas, texturas y colores.

La definición para los Países Bajos de este termino es la de naturaleza muerta, para España bodegón, en italiano se le denomina oggetti di ferma (objetos inmóviles). Se trata de una obra pictórica donde se plasman objetos inanimados, elementos o artículos orgánicos como frutas, flores o animales colocados sobre una mesa combinados con elementos del hogar como vajillas, cristalería o textiles. 

Desde los antiguos egipcios (siglo XV a.C. aproximadamente), en las pinturas funerarias eran incluidas sobre los muros de las cámaras mortuorias, los alimentos preferidos del difunto, ya que creían que así podrían comer sus platillos favoritos mientras esperaban la vida eterna. Los griegos y los romanos también incluían objetos como jarrones o tazones frutales en frescos y mosaicos en bodegones; estos se pueden observar principalmente en los muros de Pompeya del siglo I d.C.

En la Edad Media también fue incluida la naturaleza muerta en las obras religiosas, pero siempre con fines adoradores o educativos para aquellos que no podían leer los textos Bíblicos. En esta época la técnica que se utilizaba para pintar era sobre tablas de madera y con pintura al temple de huevo, después se descubrió y perfeccionó la pintura sobre lienzo al óleo. Este descubrimiento se dio en los Países Bajos en época renacentista por el flamenco Jan Van Eyck (1390-1441). El simbolismo de los alimentos tenía sus significado religioso y también supersticioso, por ejemplo el pan significa sabiduría, cuerpo de Cristo o abundancia; el vino bebida espiritual, vida y muerte; la naranja era el fruto oriental vinculado con el sol; la zanahoria o la papa, alimentos de campesinos; la cebolla, llanto o protección a la iglesia; la lechuga riqueza y abundancia, y la alcachofa, paciencia o amor místico.

Este tipo de obra artística fue característica de la Europa protestante de los siglos XVI Y XVII. Mientras los temas religiosos cobraban más fuerza debido a la contrarreforma, como lucha de la iglesia contra el protestantismo, el arte nórdico sobre todo en el norte de Europa, en las regiones como Flandes, Países Bajos y Alemania, se enfocaron en plasmar la vida costumbrista campesina o burguesa, pero principalmente la naturaleza muerta, debido a que los temas religiosos estaban prohibidos por la religión protestante, sin embargo se pintaban temas religiosos, pero iconográficamente los elementos más repetitivos eran los frutos, animales, flores y enseres cotidianos. Después del renacimiento, con el arte manierista y barroco se pintaban aspectos religiosos y supersticiosos heredados de la cultura grecorromana dentro de los bodegones.

Al verse afectado el mecenazgo (comercio por encargo), los pintores flamencos comenzaron a sufrir carencia de trabajo, así que tuvieron que optar por pintar primero sus obras antes de venderlas, lo que contribuyó a una libertad total para le creación artística de los pintores de la época, que gracias a ello, experimentaban con el color, la forma y las calidades, pero esto a su vez afecto la venta de los mismos, porque no todos los compradores estaban de acuerdo con lo que los artistas expresaban en sus obras . Clara Peeters (1588/90?-1621) artista flamenca, se le considera como una de los primeros precursores de la naturaleza muerta. Algunas de sus obras más reconocidas son Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas, de 1611; El pescado y el gato de 1620; Mesa con naranjas, aceitunas y pie de 1611; Nueces dulces y flores de 1611 entre otras.  Al desaparecer la temática religiosa, los artistas flamencos se enfocaron en temas cotidianos como paisajes, vistas de ciudades pero principalmente a naturalezas muertas. Este estilo se expandió a Italia y después a España donde se incorporaron por el catolicismo símbolos religiosos y se minimizaron los elementos de las riquezas terrenales. Michelangelo Merisi, mejor conocido como Caravaggio (1571-1610) fue de los primeros pintores italianos que pintaron naturaleza muerta, como la obra Cesto de fruta de 1599. Artistas como Juan de Zubarán, Paul Cezzane, Pablo Picasso, Agustín Arrieta, Vincent Van Gogh, Pieter Claesz, George Braque entre muchos más, gustaban de pintar este género artístico. Las Vanitas, otro estilo dentro del bodegón, son pinturas al que se le anexaban calaveras y velas para recordar al espectador la transitoriedad de la vida terrenal y lo mundano que puede ser el mundo. 

Durante este periodo se experimentó libremente con los géneros artísticos, logrando composiciones de objetos o paisajes de gran riqueza pictórica, detallista y naturalista. Hoy en día podemos relacionar munchas de las pinturas que tenemos en la cocina o en el comedor de nuestros hogares, que se asemejan, copian o intentan imitar a estas pinturas que siguen siendo un referente para pintores aún en la actualidad. Los bodegones o naturaleza muerta eran y continúan siendo una ventana abierta a la intimidad de las familias y vidas de aquellas sociedades, tan asombrosas y tan similares hasta cierto punto a las nuestras.



Artista: Clara Peeters

Obra: Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas.

Año: 1611

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 55x73 cm.

Ubicación: Museo del Prado.


Artista: Agustín Arrieta

Obra: Cuadro de Comedor, Conejo.

Año: 1860

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 67 x 92.5 cm.

Ubicación: Colección Blaisten.


Artista: Juan de Zubarán

Obra: Bodegón con Granda y Uvas.

Año: 1643.

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 73x103 cm.

Ubicación: Museo del Prado.



15 de Mayo del 2022 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)

Leer completo: https://www.cronicajalisco.com/notas-relaciOn_arte__la_mesa_inmortalizada_por_el_pincel-99245-2020

La mesa inmortalizada por el pincel.

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez


En este artículo hablaremos de cómo durante siglos la gastronomía fue una parte fundamental para el día a día de distintas culturas y sociedades. Gracias a que siempre se le dio un lugar muy importante en la historia del arte, es que podemos saber lo que las personas comían, cómo, dónde y con quién lo hacían. En esta temporada de confinamiento, donde muchas personas al estar resguardadas en casa, es que descubren sus artes culinarios acudiendo al internet o a los libros de cocina, muchas veces olvidados por la rutina o la falta de tiempo para cocinar. Descubriremos en estas breves páginas que al igual que para nosotros, la mesa era en otras épocas una parte esencial de la vida de las personas y de las identidades de cada cultura, tanto así que artistas de todos los tiempos gustaban por inmortalizar sus formas, texturas y colores.

La definición para los Países Bajos de este termino es la de naturaleza muerta, para España bodegón, en italiano se le denomina oggetti di ferma (objetos inmóviles). Se trata de una obra pictórica donde se plasman objetos inanimados, elementos o artículos orgánicos como frutas, flores o animales colocados sobre una mesa combinados con elementos del hogar como vajillas, cristalería o textiles. 

Desde los antiguos egipcios (siglo XV a.C. aproximadamente), en las pinturas funerarias eran incluidas sobre los muros de las cámaras mortuorias, los alimentos preferidos del difunto, ya que creían que así podrían comer sus platillos favoritos mientras esperaban la vida eterna. Los griegos y los romanos también incluían objetos como jarrones o tazones frutales en frescos y mosaicos en bodegones; estos se pueden observar principalmente en los muros de Pompeya del siglo I d.C.

En la Edad Media también fue incluida la naturaleza muerta en las obras religiosas, pero siempre con fines adoradores o educativos para aquellos que no podían leer los textos Bíblicos. En esta época la técnica que se utilizaba para pintar era sobre tablas de madera y con pintura al temple de huevo, después se descubrió y perfeccionó la pintura sobre lienzo al óleo. Este descubrimiento se dio en los Países Bajos en época renacentista por el flamenco Jan Van Eyck (1390-1441). El simbolismo de los alimentos tenía sus significado religioso y también supersticioso, por ejemplo el pan significa sabiduría, cuerpo de Cristo o abundancia; el vino bebida espiritual, vida y muerte; la naranja era el fruto oriental vinculado con el sol; la zanahoria o la papa, alimentos de campesinos; la cebolla, llanto o protección a la iglesia; la lechuga riqueza y abundancia, y la alcachofa, paciencia o amor místico.

Este tipo de obra artística fue característica de la Europa protestante de los siglos XVI Y XVII. Mientras los temas religiosos cobraban más fuerza debido a la contrarreforma, como lucha de la iglesia contra el protestantismo, el arte nórdico sobre todo en el norte de Europa, en las regiones como Flandes, Países Bajos y Alemania, se enfocaron en plasmar la vida costumbrista campesina o burguesa, pero principalmente la naturaleza muerta, debido a que los temas religiosos estaban prohibidos por la religión protestante, sin embargo se pintaban temas religiosos, pero iconográficamente los elementos más repetitivos eran los frutos, animales, flores y enseres cotidianos. Después del renacimiento, con el arte manierista y barroco se pintaban aspectos religiosos y supersticiosos heredados de la cultura grecorromana dentro de los bodegones.

Al verse afectado el mecenazgo (comercio por encargo), los pintores flamencos comenzaron a sufrir carencia de trabajo, así que tuvieron que optar por pintar primero sus obras antes de venderlas, lo que contribuyó a una libertad total para le creación artística de los pintores de la época, que gracias a ello, experimentaban con el color, la forma y las calidades, pero esto a su vez afecto la venta de los mismos, porque no todos los compradores estaban de acuerdo con lo que los artistas expresaban en sus obras . Clara Peeters (1588/90?-1621) artista flamenca, se le considera como una de los primeros precursores de la naturaleza muerta. Algunas de sus obras más reconocidas son Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas, de 1611; El pescado y el gato de 1620; Mesa con naranjas, aceitunas y pie de 1611; Nueces dulces y flores de 1611 entre otras.  Al desaparecer la temática religiosa, los artistas flamencos se enfocaron en temas cotidianos como paisajes, vistas de ciudades pero principalmente a naturalezas muertas. Este estilo se expandió a Italia y después a España donde se incorporaron por el catolicismo símbolos religiosos y se minimizaron los elementos de las riquezas terrenales. Michelangelo Merisi, mejor conocido como Caravaggio (1571-1610) fue de los primeros pintores italianos que pintaron naturaleza muerta, como la obra Cesto de fruta de 1599. Artistas como Juan de Zubarán, Paul Cezzane, Pablo Picasso, Agustín Arrieta, Vincent Van Gogh, Pieter Claesz, George Braque entre muchos más, gustaban de pintar este género artístico. Las Vanitas, otro estilo dentro del bodegón, son pinturas al que se le anexaban calaveras y velas para recordar al espectador la transitoriedad de la vida terrenal y lo mundano que puede ser el mundo. 

Durante este periodo se experimentó libremente con los géneros artísticos, logrando composiciones de objetos o paisajes de gran riqueza pictórica, detallista y naturalista. Hoy en día podemos relacionar munchas de las pinturas que tenemos en la cocina o en el comedor de nuestros hogares, que se asemejan, copian o intentan imitar a estas pinturas que siguen siendo un referente para pintores aún en la actualidad. Los bodegones o naturaleza muerta eran y continúan siendo una ventana abierta a la intimidad de las familias y vidas de aquellas sociedades, tan asombrosas y tan similares hasta cierto punto a las nuestras.



Artista: Clara Peeters

Obra: Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas.

Año: 1611

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 55x73 cm.

Ubicación: Museo del Prado.


Artista: Agustín Arrieta

Obra: Cuadro de Comedor, Conejo.

Año: 1860

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 67 x 92.5 cm.

Ubicación: Colección Blaisten.


Artista: Juan de Zubarán

Obra: Bodegón con Granda y Uvas.

Año: 1643.

Estilo: Naturaleza Muerta.

Técnica: Óleo sobre lienzo.

Dimensiones: 73x103 cm.

Ubicación: Museo del Prado.



15 de Mayo del 2022 — Publicado en LA CRONICA DE HOY JALISCO (México)

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