Las primeras manifestaciones artísticas: el arte rupestre

LA CRONICA DE HOY JALISCO

Las primeras manifestaciones artísticas: el arte rupestre

LA CRONICA DE HOY JALISCO

Las primeras manifestaciones artísticas: El arte rupestre

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez




Con motivo del reciente descubrimiento de la cueva de Leang Tedongnge en la isla de Célebes en Sulawesi, Indonesia, donde se encontró la pintura rupestre más antigua del mundo hasta la actualidad (de 45,500 años de antigüedad), es que me gustaría hacer mención de los anteriores descubrimientos de arte rupestre y la importancia de dichos descubrimientos para el mundo del arte en general. Antes quiero resaltar que ya se había descubierto otras pinturas en Indonesia que constaban de figuras humanas y animales, las más antiguas hasta el descubrimiento de ésta última, la de un jabalí, en la misma isla Célebes, las cuales databan al menos de 43,900 años.


 Las primeras manifestaciones artísticas constaban de pinturas sobre mantos rocosos hechas con solo dos colores, los únicos con los que contaban, el negro, sacado de la trituración del carbón y el rojo extraído del oxido. Estas pinturas se realizaban en cuevas profundas y algunas de ellas, muy pocas, en rocas o mantos rocosos al exterior. También realizaban esculturas pequeñas en piedra para favorecer la fertilidad, como la Venus de Willendorf encontrada en Alemania o la Venus de Lespunge en Francia. A diferencia de lo que se creía, los animales que representaban en las pinturas no eran animales que ellos cazaban, sino más bien animales que vivían en su entorno y las pintaban de acuerdo con la forma del manto rocoso para que estas pinturas representen movimiento y veracidad.


El arte rupestre según el Dr. José J. Alcolea González, profesor de prehistoria e historia de la Universidad de Alcalá de Henares en España, afirma que: “el arte rupestre es parte de un universo gráfico y simbólico, que acompaña a las poblaciones humanas durante prácticamente en todo el pleistoceno superior. El arte rupestre es la parte inmovilizada de un universo simbólico expresado en pinturas o grabados en paredes de las cuevas o al exterior en afloramientos o abrigos rocosos". 


Las primeras manifestaciones rupestres aparecen en Europa hace aproximadamente 40,000 años, fruto de sociedades cazadoras recolectoras en un modo de vida natural. Los primeros elementos rupestres aparecen en España en la cueva del Castillo y en la cueva de Altamira, ambas en la región de Cantabria, en 36,000 y 37,000 años a.C., eran las dos fechas más antiguas del arte rupestre figurativo; su aparición coincide con la llegada de los primeros humanos a Europa, en el Paleolítico Superior en el año 38,000 hasta el año 11,000 a.C.; aparecen desde Gibraltar hasta el sur de los Urales en la cueva Capova, en el Occidente Europeo, por lo que es la zona con la mayor concentración de arte paleolítico hasta el momento.

El porcentaje de animales que se representan en el arte rupestre no es más del 30%, mientras que el porcentaje de signos es del 70% de las representaciones conocidas en el arte rupestre paleolítico europeo.


Han existido varias teorías entorno a la interpretación del arte parental rupestre.  En la conferencia del doctor en historia y prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, Marcos García-Diez: “¿Por qué y para qué? El significado del arte rupestre”, explica detalladamente algunas de ellas, donde podemos darnos una idea sobre el significado que tenían dichas pinturas para el grupo de personas que las realizaban y entender que el arte paleolítico es universal, y que no solo existen en ciertas zonas de Europa Occidental como la península Ibérica, sino que están al rededor de todo el mundo, solo que algunas inexploradas. 


La búsqueda de emblemas sociales como el toteismo, es la identificación que hacen determinados grupos sociales con referencia a un animal, lo cual podemos ver en este tipo de manifestaciones, el culto a la naturaleza. El historiador francés Henry Breuil creía que estas pinturas fueron realizadas con fines de ritos sagrados encabezados por un chamán dentro de las cuevas.


Según Marcos García-Diez, el arte paleolítico utiliza elementos de “publicidad”, es decir colocaban símbolos como mensajes para ser vistos y trasmitir una idea. El arte paleolítico, refiere el historiador, que es algo muy cercano a nosotros hablando del sistema de comunicación, siempre será un “presente eterno”. No podemos saber el significado de todos los símbolos rupestres, pero aún se siguen estudiando.


 El descubrimiento de Altamira que comenzarían desde el año 1879 hasta 2004 y 2006, fue de suma importancia para la humanidad, ya que gracias a la edad de ésta y a las excavaciones de las cavidades arqueológicas, se pudo comprobar la época exacta de la evolución del hombre, concluyendo en que hay un nivel más antiguo que el Solutrense y Magdaleniense como se creía. Las investigaciones finales dieron con un nivel todavía más antiguo, el Gravetiense. Existen otras cuevas de igual importancia con pinturas rupestres, como lo es la cueva de Lascaux descubierta en el suroeste de Francia en 1940.


El Gran Mural es una región en Baja California que comprende de cuatro cordilleras volcánicas centrales, donde se ha encontrado una basta zona arqueológica con pinturas rupestres y simbología, pero durante décadas fue abandonada arqueológicamente. De acurdo con la arqueóloga María de la Luz Gutiérrez Martínez, este lugar es de suma importancia por el basto proceso de culturalización que tuvieron los habitantes de este lugar, con la fuerte interacción con su entorno “sagrado”, es decir con volcanes, aguas termales y el azufre, al igual que las relaciones sociales provocó que poco a poco fueran creando lazos a través del intercambio de materias primas. Los indígenas utilizaban azufre y agua para preparar pinturas rupestres y vinculaban el sitio rupestre con el manantial, y el volcán con lo divino pintando en cavernas o piedras a modo de ritual divino. Harry Crosby en 1970 bautizó como el Gran Mural a estos paneles rupestres de gran tamaño. Los pueblos originarios, ocuparon la región por lo menos desde finales del Pleistoceno (12,000 años AP). En algunos paneles se manifestaron gran variedad de animales, tanto terrestres como acuáticos, así como figuras abstractas y una planta llamada saya, tubérculo el cual abunda en la región y era consumido por los indígenas del lugar.


Los indígenas tuvieron una gran influencia en la naturaleza de esta región y sirvió como fuente de inspiración para pintar símbolos cargados de significado, que hoy en día ayudan a descifrar su participación relacional con su entorno místico y social. La sierra de Guadalupe fue fundamental para la comprensión del sistema simbólico del Gran Mural, que junto con la sierra de San Francisco han registrado 1,150 zonas rupestres aproximadamente, entre grabados, pinturas rupestres y mixtos.


Hay un elemento de identidad sobre cada territorio y lo marcaban simbólicamente los primeros hombres y el arte paleolítico nos demuestra que los territorios constantemente habían estado cambiando, así como las identidades.


Esto nos demuestra que el arte figurativo rupestre era una forma de comunicación, y gracias a ello es que las pinturas nos hablan acerca de cómo vivían, cuál era su entorno, los tipos de animales que existían y con los que convivían comúnmente, y que junto con a la ciencia actual podemos saber la edad aproximada del hombre.


Las primeras manifestaciones artísticas: El arte rupestre

Escrito por : Jessica J. Báez Márquez




Con motivo del reciente descubrimiento de la cueva de Leang Tedongnge en la isla de Célebes en Sulawesi, Indonesia, donde se encontró la pintura rupestre más antigua del mundo hasta la actualidad (de 45,500 años de antigüedad), es que me gustaría hacer mención de los anteriores descubrimientos de arte rupestre y la importancia de dichos descubrimientos para el mundo del arte en general. Antes quiero resaltar que ya se había descubierto otras pinturas en Indonesia que constaban de figuras humanas y animales, las más antiguas hasta el descubrimiento de ésta última, la de un jabalí, en la misma isla Célebes, las cuales databan al menos de 43,900 años.


 Las primeras manifestaciones artísticas constaban de pinturas sobre mantos rocosos hechas con solo dos colores, los únicos con los que contaban, el negro, sacado de la trituración del carbón y el rojo extraído del oxido. Estas pinturas se realizaban en cuevas profundas y algunas de ellas, muy pocas, en rocas o mantos rocosos al exterior. También realizaban esculturas pequeñas en piedra para favorecer la fertilidad, como la Venus de Willendorf encontrada en Alemania o la Venus de Lespunge en Francia. A diferencia de lo que se creía, los animales que representaban en las pinturas no eran animales que ellos cazaban, sino más bien animales que vivían en su entorno y las pintaban de acuerdo con la forma del manto rocoso para que estas pinturas representen movimiento y veracidad.


El arte rupestre según el Dr. José J. Alcolea González, profesor de prehistoria e historia de la Universidad de Alcalá de Henares en España, afirma que: “el arte rupestre es parte de un universo gráfico y simbólico, que acompaña a las poblaciones humanas durante prácticamente en todo el pleistoceno superior. El arte rupestre es la parte inmovilizada de un universo simbólico expresado en pinturas o grabados en paredes de las cuevas o al exterior en afloramientos o abrigos rocosos". 


Las primeras manifestaciones rupestres aparecen en Europa hace aproximadamente 40,000 años, fruto de sociedades cazadoras recolectoras en un modo de vida natural. Los primeros elementos rupestres aparecen en España en la cueva del Castillo y en la cueva de Altamira, ambas en la región de Cantabria, en 36,000 y 37,000 años a.C., eran las dos fechas más antiguas del arte rupestre figurativo; su aparición coincide con la llegada de los primeros humanos a Europa, en el Paleolítico Superior en el año 38,000 hasta el año 11,000 a.C.; aparecen desde Gibraltar hasta el sur de los Urales en la cueva Capova, en el Occidente Europeo, por lo que es la zona con la mayor concentración de arte paleolítico hasta el momento.

El porcentaje de animales que se representan en el arte rupestre no es más del 30%, mientras que el porcentaje de signos es del 70% de las representaciones conocidas en el arte rupestre paleolítico europeo.


Han existido varias teorías entorno a la interpretación del arte parental rupestre.  En la conferencia del doctor en historia y prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, Marcos García-Diez: “¿Por qué y para qué? El significado del arte rupestre”, explica detalladamente algunas de ellas, donde podemos darnos una idea sobre el significado que tenían dichas pinturas para el grupo de personas que las realizaban y entender que el arte paleolítico es universal, y que no solo existen en ciertas zonas de Europa Occidental como la península Ibérica, sino que están al rededor de todo el mundo, solo que algunas inexploradas. 


La búsqueda de emblemas sociales como el toteismo, es la identificación que hacen determinados grupos sociales con referencia a un animal, lo cual podemos ver en este tipo de manifestaciones, el culto a la naturaleza. El historiador francés Henry Breuil creía que estas pinturas fueron realizadas con fines de ritos sagrados encabezados por un chamán dentro de las cuevas.


Según Marcos García-Diez, el arte paleolítico utiliza elementos de “publicidad”, es decir colocaban símbolos como mensajes para ser vistos y trasmitir una idea. El arte paleolítico, refiere el historiador, que es algo muy cercano a nosotros hablando del sistema de comunicación, siempre será un “presente eterno”. No podemos saber el significado de todos los símbolos rupestres, pero aún se siguen estudiando.


 El descubrimiento de Altamira que comenzarían desde el año 1879 hasta 2004 y 2006, fue de suma importancia para la humanidad, ya que gracias a la edad de ésta y a las excavaciones de las cavidades arqueológicas, se pudo comprobar la época exacta de la evolución del hombre, concluyendo en que hay un nivel más antiguo que el Solutrense y Magdaleniense como se creía. Las investigaciones finales dieron con un nivel todavía más antiguo, el Gravetiense. Existen otras cuevas de igual importancia con pinturas rupestres, como lo es la cueva de Lascaux descubierta en el suroeste de Francia en 1940.


El Gran Mural es una región en Baja California que comprende de cuatro cordilleras volcánicas centrales, donde se ha encontrado una basta zona arqueológica con pinturas rupestres y simbología, pero durante décadas fue abandonada arqueológicamente. De acurdo con la arqueóloga María de la Luz Gutiérrez Martínez, este lugar es de suma importancia por el basto proceso de culturalización que tuvieron los habitantes de este lugar, con la fuerte interacción con su entorno “sagrado”, es decir con volcanes, aguas termales y el azufre, al igual que las relaciones sociales provocó que poco a poco fueran creando lazos a través del intercambio de materias primas. Los indígenas utilizaban azufre y agua para preparar pinturas rupestres y vinculaban el sitio rupestre con el manantial, y el volcán con lo divino pintando en cavernas o piedras a modo de ritual divino. Harry Crosby en 1970 bautizó como el Gran Mural a estos paneles rupestres de gran tamaño. Los pueblos originarios, ocuparon la región por lo menos desde finales del Pleistoceno (12,000 años AP). En algunos paneles se manifestaron gran variedad de animales, tanto terrestres como acuáticos, así como figuras abstractas y una planta llamada saya, tubérculo el cual abunda en la región y era consumido por los indígenas del lugar.


Los indígenas tuvieron una gran influencia en la naturaleza de esta región y sirvió como fuente de inspiración para pintar símbolos cargados de significado, que hoy en día ayudan a descifrar su participación relacional con su entorno místico y social. La sierra de Guadalupe fue fundamental para la comprensión del sistema simbólico del Gran Mural, que junto con la sierra de San Francisco han registrado 1,150 zonas rupestres aproximadamente, entre grabados, pinturas rupestres y mixtos.


Hay un elemento de identidad sobre cada territorio y lo marcaban simbólicamente los primeros hombres y el arte paleolítico nos demuestra que los territorios constantemente habían estado cambiando, así como las identidades.


Esto nos demuestra que el arte figurativo rupestre era una forma de comunicación, y gracias a ello es que las pinturas nos hablan acerca de cómo vivían, cuál era su entorno, los tipos de animales que existían y con los que convivían comúnmente, y que junto con a la ciencia actual podemos saber la edad aproximada del hombre.